Finca Anconito — Casa Rural Exclusiva en Arona, Tenerife

Finca Anconito
FINCA ANCONITO
Territorio de Ichasagua
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La Gomera flota en el horizonte como si alguien la hubiera pintado ahí. Al amanecer la luz lo cambia todo. Al atardecer los colores no se repiten. Y no hace falta moverse para verlo — la postal está siempre delante.

A la espalda, el Roque del Conde — Ahiyo, en lengua guanche. La fortaleza donde Ichasagua eligió vivir en sus propios términos. A sus pies, el Barranco del Rey. Por dentro, el Camino Real que durante siglos unió Adeje y Arona. La misma tierra. Los mismos pasos.

Vistas al Atlántico y La Gomera desde el sur de Tenerife
◜◝

Cuando anochece en Finca Anconito no hay ruido. Solo Achuguayo — la luna — sobre el Atlántico. Y las estrellas que Achamán dejó en el cielo de Achinech. Aquí el tiempo no desaparece. Simplemente vuelve a su ritmo natural.

El Atlántico al atardecer

El Atlántico al atardecer

La finca cuando anochece

La finca cuando anochece

Lo que da la tierra

Lo que da la tierra

Cada tarde diferente

Cada tarde diferente

El Barranco del Rey

El Barranco del Rey

De la huerta al desayuno

De la huerta al desayuno

Flora de Achinech

Flora de Achinech

El Tagoror era el lugar donde los guanches se reunían. No para trabajar. Para estar. Para decidir juntos. Para escucharse.

La finca es eso. Un espacio sin agenda, sin horarios, sin obligaciones. Solo ustedes y esta tierra.

MAGEC

El sol

Los guanches creían que Magec era el dios sol. Cada atardecer desde la finca es ese momento. Magec libre, cayendo sobre el Atlántico.

AHIYO

El refugio

El nombre guanche del Roque del Conde. Ichasagua lo eligió porque desde ahí el mundo tiene otra escala. Puedes subir caminando desde la puerta de la finca.

ACHUGUAYO

La luna

El dios luna de los guanches, dualidad de Magec. La noche en la finca es oscura de verdad. Achuguayo visible tal y como lo vio Ichasagua desde Ahiyo.

TAGOROR

El encuentro

La asamblea guanche. Donde el mencey y los nobles decidían juntos. La finca entera es su Tagoror, un espacio que es solo suyo.

Nadavienedefuera

Achamán era el dios supremo de los guanches — los cielos. Lo que está sobre todo. Lo que lo sostiene todo sin pedir nada.

En la finca nada viene de la red. La energía la da el sol directamente — paneles que capturan a Magec cada mañana y alimentan cada rincón de la casa sin depender de nadie.

El agua se depura de forma natural en la propia tierra y vuelve a ella limpia. Lo que la finca consume, la finca lo genera. Lo que la tierra da, la tierra lo recibe de vuelta.

Los huevos del desayuno son de las gallinas que viven bajo ese cielo. La miel es de aquí. Los limones, los pomelos, las mandarinas.

Cuando comes aquí no estás consumiendo. Estás participando. Así lo entendía Ichasagua. Así funciona la finca.

Huerta ecológica de Finca Anconito en Arona

Achinech era el nombre guanche de Tenerife. La isla. El lugar elegido. Ichasagua la eligió. Tú también puedes.

Lafincaentera,soloparaustedes

Sin recepciones. Sin llaves magnéticas. Sin desconocidos en el pasillo. Abres la puerta y entras en el Anconito — con todo lo que produce esta tierra a tu alcance.

Cuando te despidas, solo cierra la puerta y llévate el mejor recuerdo de los días vividos aquí.

La finca completa — hasta 10 personas
Vistas únicas al Atlántico y La Gomera
Energía solar · Sin conexión a la red
Producción ecológica propia
A los pies del Roque Ahiyo
Cancelación gratuita hasta 10 días antes
Mirar fechas disponibles

Desde 500€/noche · Mínimo 4 noches

Cómo llegar

La Finca El Anconito está en Arona, Tenerife. El acceso es por carretera rural — te recomendamos usar Google Maps.

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